17 de agosto de 2009

Hay días como hoy...

...en que oooodio mi trabajo. A ver, a ver, ¿quién piensa que poner una junta un día lunes a las 5:30 de la tarde en Santa Fé es buena idea?


...


¿No adivinan? Pues es muy fácil, a mi cliente.

La última vez que fui a una junta a esa hora llegué de regreso a la oficina a las 9:30 pe eme. ¿Qué es eso? Yo síiii tengo una vida, o un pedazo de vida al menos. Y hoy era día de tortita de jamón y ver película. Ash.

#odiolasjuntas (ya sé, ya sé, no es twitter, pero maldita costumbre).

En fin.

Mi Best Friend Forever and Ever (Leáse: mi mejor amiga en el mundo mundial) está un poco alterada. Digamos que recordó un episodio en su vida que más valiera dejar en el pasado. A veces me quedo sin palabras. No sé como reconfortarla y me siento un poco absurda. Lo que si sé y me han demostrado los diez años de amistad que a ella me unen es que, en muchas ocasiones, cuando más necesitas palabras de aliento, te das cuenta de que un silencio sincero, un abrazo, una sonrisa y una chela valen más que todos los sermones aleccionadores del mundo.

Y que me ponen juntas en lunes a las 5:30 pe eme.

¿A qué hora se supone que uno de abrazos y sonría y comparta chelas con los amigos?

Nada. Estoy un poco enojada.

10 de agosto de 2009

Instrucciones para no perder la capacidad de sorprenderse.

Agosto es un mes especial para mí. He caído en cuenta de que algunas de las personas con mayor peso y trascendencia en mi vida han nacido en este bonito mes, comenzando por mi novio, siguiendo por mi primito consentido y terminando con uno de mis mejores amigos.

El viernes me fui a festejar con mi queridisimo amigo su vigésimo séptimo cumpleaños. 5 Chelas y un coraje entripado después, la fiesta término conmigo en una severa conmoción. Y la causa no fueron las cervezas (¿qué son 5 cervezas?), sino el hecho de que mi amigo gay tiene algo así como una novia-no-novia que es una proyección bizarra/fusión pacheca/clon incompleto de las mejores amigas de mi amigo. Así, toda ella rubia, toda ella buena onda, toda ella desinhibida y toda ella heterosexual. Y sí, es mujer, ya saben, con senos y todo.

Y mi amigo es así como gay, re gay, ultra gay ...pero ps no. Que siempre que tiene su affaire con la niña linda.

Ash. Así no se puede trabajar.

La verdad, la verdad, la verdad. sí me dió el ataque. Así como que empecé a hiperventilar y todo. Obviamente no me espanto, yo soy fiel creyente de que cada quien es libre de hacer con su culo un papalote. Pero si me agarró en curva.

Resulta complicado describir mi estado mental en esos momentos, en que ellos me agarraron de confesionario y me decían que hasta tienen canción (...es que nuestra canción es Perfecta, de Miranda).Uf. Intenso.

Sigo sin digerir del todo la idea de que mi mejor amigo gay...ya no es gay. Pero supongo que no es tan grave, es como cuando tus amigos solteros dejan de ser solteros o tus amigos borrachos se vuelven abstemios y vegetarianos. O cuando te das cuenta en un bautizo que ya todos tienen pareja y nadie fuma.

Justo así.

La gente cambia. Y ese es el mejor remedio contra la rutina, la mejor forma de no perder nunca la capacidad de sorpresa.

31 de julio de 2009

Miedo.

El miedo es algo terrible. Se te mete por debajo de la piel, hasta la médula de cada hueso, y una vez que entra es muy dificil sacarlo.

Estos dos últimos días me he sentido presa de un pánico atroz. Cada vez que veo las noticas me encuentro con que el mundo se esta descomponiendo pedacito por pedacito. Para prueba está el caso de Nelson Vargas, la mujer que prostituye a su niña de 4 años, la balacera en Guanajuato , la balacera de Santa Fé...

Uf, ni para que seguir. Y para colmo, vivo en una de las 25 colonias más deliictivas del DF. A mí me asaltaron a punta de pistola en la entrada de mi casa, eran unos mocosos. De eso hace ya dos años, pero no lo he podido superar. Caminar sola en la noche (conste que lo hago por necesidad y no por gusto) provoca en mí un terror psicológico inmenso.

No voy muy lejos, hoy por la mañana iba a tomar, mi acostumbrado autobús matutino. Caminaba hacia la parada cuando sentí que un tipo corría atrás de mi. Me entró un rush de adrenalina y mi corazón dió un vuelco tal que estuve a punto de vomitar del miedo.

Al final el "tipo" era un señor corriendo para alcanzar el autobús.

No es la primera vez que me pasa, ya en otras ocasiones he sentido esas oleadas de miedo líquido correr por mi cuerpo y en un ataque de repentina religiosidad me encomiendo a todos los santos, dioses y avatares que conozco esperando que eso sirva de algo.

Es terrible vivir así. Pero al final uno se acostumbra, a sudar frio esperando el mensaje o la llamada que asegure que nuestros seres queridos obligados a atravesar esta ciudad de noche lleguen con bien.

No, no voy a tomar la salida fácil y culpar a lo medios de crear esta atmósfera de miedo. Porque más que las noticias leídas en cualquier diario o página de internet, lo que me aterroriza son las múltiples historias de amigos y familiares que relatan esos pequeños infiernos que alguien con más fuerza les obliga a vivir. Todo por un celular y doscientos pesos.

Esta ciudad y este país son cada vez más una jungla que una civilización, y yo no sé ni siquiera cuál lado es el más fuerte. Y no, no se me ocurre una solución.

Quizá de todo, eso sea lo más frustrante.

28 de julio de 2009

Instrucciones para sobrevivir a la monotonía.

El mundo, según yo, debe estar compuesto de miles de tonalidades distintas. Emociones particulares que trasciendan y conformen recuerdos, versiones antiguas y memorables de nosotros mismos. Cuando la vida transcurre siempre en el mismo tono comienza a crecer en mí una desesperación terrible que acaba de salir en una onda explosivo-expansiva que ataca a quein se encuentre cerca de mí.

(Me gustaría decir que soy una buena persona, pero no lo soy).

Siendo así las cosas, cuando todo comienza a ponerse aburrido, cuando tengo una junta que acaba por ponerme los pelos de punta, y después de pasar un coraje entripado, no sé bien que hacer para salir del filtro gris de la grinch cam. Pero, he descubierto, el mundo siempre sabe como sacarme de ahí y llevar mi vista hacia esos pequeños defectos de la matrix que vuelven a llenar mi vida de color.

El viernes, por ejemplo, acudí a uno de esos momentos. Después de una reunión particularmente estresante, mi dear boyfriend decidió hacer algo lindo e invitarme a comer mi comida favorita: pizza (en un lugar que, por cierto recomiendo ampliamente: Tropo Buonna, sobre Felix cuevas, mini local sin pretensiones pero con el mejor sabor). Mientras comiamos pizza, en el mini local atendido por pubertos que disfrutaban sus vacaciones, llegó un niño a vender chicles.

Los pubertos vacacionistas en cuestión le hicieron la plática y todo acabó en una tertulia de idiomas, uno de ellos le ofreció enseñarle rumano. Pero el niño no sabía donde estaba Rumania, ni siquiera donde estaba Europa, vamos. Pero algo si sabía, sus abuelitos vivían en Chila.

- ¿Chila? - preguntó el puberto rubio.
- Si, en Chila
- ¿No será en Chile? Por que Chile es el nombre del país, no Chila.
- No, mis abuelitos viven en Chila. No en Chile.
- ¿Y dónde está Chila? ¿En Europa? - inquirió el rubio puberto.
- No sé, sólo sé que mis abuelitos viven en Chila.

Dando por terminada la conversación el puberto del pelo negro rizado, que se había amntenido al márgen, sacó una diana con dardos imantados, la colgó sobre un árbol y se puso a jugar con el niño. Después le ofreció enseñarle inglés y ahí, sobre el mostrador de la pizzeria, el niño de los chicles comenzó las lecciones, no sin antes corroborar que los pubertos en cuestión compraran toda su mercancia. Un total de setenta pesos. Hi, Thankyou, Please. La cortesía siempre es lo primero que se enseña.

No sonaba un sólo claxon. Sí, sucedió en la Ciudad de México.

Son cosas como esa las que me hacen sonreir. Aún en los peores días. Bien decía Rilke:Deje que la vida le acontezca. La vida tiene razón, siempre y en todos los casos.

20 de julio de 2009

Instrucciones para sobrevivir a la felicidad.

Yo necesitaría un libro así. Si existiera.

Cabe la posibilidad de que me encante el drama (de hecho, más que posibilidad es una certeza absoluta). El conflicto, la pena, el dolor, me encantan. ¿Qué se podría escribir sin esos pequeños momentos en que el mundo se tuerce sólo para dejarnos ver del otro lado del espejo?

Yo creo que no mucho.

En estos momentos me refugio en mis penas, reflexiones y pérdidas pasadas para tener algo en que entretenerme. Estoy presa de una felicidad malsana que no sé a donde dirigirá mis pasos. Seguro a alguna tragedia psicológica extrema.

¿Qué se hace cuando todo parece estar en su lugar? La estabilidad me abruma, me cubre de óxido y me obliga a querer otras cosas, otros horizontes, otros aires. Quizá mi felicidad no sea esta inmovilidad frágil y sonriente, quizá lo que yo necesito son las tormentas marineras, las cumbres borrascosas, los amores tormentosos...

Tengo alma de nómada. Me encanta el movimiento, la incertidumbre, gozo con mi indecisión. Sólo que en estos momentos todo parece estar en pausa. Si mi vida en estos momentos fuera una escena de película sería aquellá escena cliché del cine wetern en que aparecía una rueda girando sin que pase nada interesante. (Ash...¿cómo se llama esa rueda?...voy a Google y vuelvo----> lo logré, la dichosa planta tiene varios nombres: Estepicusora, Salsola y Tumbleweed)....

Volviendo sobre el tema, ¿será esta la tensa calma que precede el inicio de una gran historia?

En fin, disfrutaré esta tranquilidad pasmosa en espera de lo que en realidad me gusta: drama, acción, comedia...